El embarazo en la adolescencia es aquel que se produce antes de los 19
años de edad, momento en el cual se considera culminada esta etapa de la
vida. La maternidad en ese período es considerada como un problema de
social y de salud pública por los efectos que tiene sobre la madre y el
hijo o hija, así como el impacto en la vida presente y futura de la
madre y el padre adolescente, el hijo, la familia y la sociedad.
Antes de los 18 años se incrementa el riesgo en la salud de la madre y
del niño o niña, además de que las madres adolescentes tienen más
probabilidades de abandonar los estudios y sacrificar sus planes, lo
cual disminuye sus posibilidades de tener empleos bien pagados e
ingresos económicos que les permitan cuidarse a sí mismas y a sus hijos.
En Venezuela, la tasa de embarazos en adolescentes es una de las más altas de Latinoamérica,
la quinta parte de los bebés que nacen en el país son hijos de madres
menores de 19 años. En todos los estratos sociales puede producirse
esta situación, sin embargo las adolescentes más pobres y menos
instruidas tiene 4 veces más riesgo de embarazarse que las menos pobres y
más instruidas.
Existen diversas causas por las que ocurren los embarazos en
adolescentes, pero también existen alternativas para que esto no suceda
por accidente. La primera, es retrasar el inicio de las relaciones
sexuales, lo que implica no ceder ante la presión social y evitar la
manipulación para tener relaciones sexuales que los y las jóvenes aún no
desean.
En caso de decidir libremente tener relaciones sexuales, existen
métodos anticonceptivos especialmente el preservativo o condón que es
fácil de usar, no necesita indicación médica y protege de un embarazo,
así como de las infecciones de transmisión sexual, incluida el VIH/Sida.
